Sensor IoT medirá calidad del aire y IOTA se interesa

Sensor IoT medirá calidad del aire y IOTA se interesa

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Donde exista la noticia de un sensor IoT siempre estará el interés de la Fundación IOTA. Desde esa perspectiva es que IOTA Latino hace seguimiento a noticias venidas de este sector de la industria. Es el caso que se ha presentado un innovador sensor. Este puede medir la calidad del aire y movilizar datos a través de la Internet de las Cosas.

La tecnología IOTA siente profundo interés en los sensores debido a que su meta es alojar en ellos su tecnología. Dentro de su ámbito de experiencia están las smartcities y el sensor para la calidad del aire tiene ese perfil.

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Todo el trabajo desde el ángulo IoT qye lleva a cabo la IOTA busca elevar la calidad de vida de la sociedad. Su experiencia en las ciudades inteligentes ya es amplia y muchos son los sensores que alojan su impronta. La ciudad de Trondheim en Noruega, es un ejemplo. Ella firmó un acuerdo de colaboración con la Fundación IOTA. En el proyecto están otras ocho empresas para hacer uso de la tecnología IOTA y el protocolo Tangle. El interés colectivo es abordar los desafíos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en las ciudades inteligentes.

Sensor IoT en el radar

No existe un sensor que sea mejor que otro. Sin embargo algunos tienen un meticuloso trabajo de mercadel. El sensor IoT que estamos presentando podría salvar la vida de los bebés y de los niños. Con ese potencial ya tiene la atención del planeta entero.

De acuerdo a un comunicado de prensa, un sensor de Dióxido de Nitrógeno es el que está bajo los reflectores de la industria. Es un dispositivo, además de útil, asequible y escalable. Además podría ser una herramienta vital en la lucha contra la contaminación del aire y los riesgos de salud asociados.

Sensor IoT - IOTA Latino

La información nos llega desde la Universidad de Sussex, en el Reino Unido. Un equipo científico de esa alma mater colaboró con la empresa M-SOLV para desarrollar el sensor. En las labores de diseño y concepto también participaron científicos de toda Europa. El logro: Un sensor de Dióxido de Nitrógeno (NO2) altamente sensible y preciso.

Los creadores del sensor IoT dicen ue tiene aplicaciones potenciales para salvar vidas en entornos domésticos, públicos e industriales.

Un venenoso contaminante

La exposición a largo plazo al NO2 puede causar problemas respiratorios. Su emisión en grandes concentraciones es venenosa. Los innovadores se centraron en ese contaminante del aire que se origina en los motores de combustión. Su inhalación puede ser especialmente grave e incluso mortal para los bebés y las personas que sufren de asma.

De acuerdo al comunicado:

“El sensor IoT de gas podría, por primera vez, proporcionar lecturas precisas de los niveles de NO2 en el entorno local en un dispositivo asequible y portátil de Internet de las cosas, que podría sincronizarse con los teléfonos inteligentes y las aplicaciones”.

Los reglamentos de la Unión Europea tienen un margen. Permiten superar un umbral de 20 partes por billón (ppb) de NO2 en el aire. Sin embargo esto debe ocurrir no más de 18 veces en un año. Un estudio apunta que sólo en Londres, el promedio mensual está regularmente por encima de esto. La vigilancia de la calidad del aire para evitar esa exposición a niveles de ppb sólo es posible actualmente con un equipo poco manejable y costoso y, por lo tanto, apenas se aplica.

Aerogel de carbono

El reto al que se enfrentaron los científicos fue crear un dispositivo que fuera lo suficientemente sensible. Asimismo debía ser preciso para detectar menos de 20 partes por billón de NO2 en el aire. También debía funcionar en situaciones del mundo real. Debía ser lo suficientemente conveniente y asequible como para tener la posibilidad de un uso generalizado.

“Su avance llegó cuando desarrollaron una capa de detección de NO2 basada en un aerogel de carbono depositado por láser (LDCA), que descubrieron que tenía una selectividad excepcional hacia el NO2 sobre otros contaminantes comunes del aire, lo que lo hacía único entre los nanomateriales de carbono”.

Utilizando un proceso escalable y barato de un solo paso, la fina, porosa y bien adherida película de LDCA se deposita entonces en electrodos, que pueden ser alojados en una serie de estructuras de dispositivos para la vigilancia continua del aire. El sensor IoT es tan sensible que puede detectar cerca de 10 partes por billón de NO2 en menos de 15 minutos y, lo que es crucial, puede funcionar a temperatura ambiente – incluso funcionando bien en condiciones de humedad, un entorno problemático para muchos otros sensores.

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El profesor Alan Dalton, que dirige el grupo de Física de Materiales de la Universidad de Sussex dice: “Como la condensación en el cristal de una ventana, los nanomateriales como el carbono que hemos utilizado en este desarrollo, casi siempre tienen agua superficial. Normalmente esto es algo realmente malo ya que interfiere con la tecnología, pero en este caso, hemos sido capaces de usar esta capa de agua a nuestro favor para disolver selectivamente el NO2 en lugar de otros volátiles que normalmente se encuentran en condiciones ambientales.